martes, 27 de enero de 2015

Miedos, obsesiones y compulsiones.


En algun momento u otro en nuestras vidas enfrentamos miedo. Miedo real o miedo irracional.
Anoche enfrenté el miedo que siento son reales, pero pueden ser irracionales. Miedo a vivir sola con imágenes de monstruos en mi mente, miedo a tener que cuidar mi cuerpo, miedo a no tener suficiente dinero para alimentarme, miedo a que mi tratamiento químico no funcione y que mi condición mental nunca se trate bien. Y los pensamientos incrementaron.

      Que tal si...
  • Nunca logro trabajar por que no voy a estar satisfecha con lo que estudie y estaré estudiando por el resto de mi vida.
  • Nunca voy a tener una casa fija y siempre me veré forzada a mudarme de sitio en sitio.
Y además de incrementar, los pensamientos se repasan a sí mismos...
  • El trabajo que llegaré a tener nunca resulta ser satisfactorio y tendré que estar de trabajo en trabajo.
  • Voy a estar tan cansada de vivir sola y cuidarme a mi misma que voy a terminar buscando un estilo de vida para suicidarme.
Como pueden leer todos son negativos y su naturaleza exacta es miedo al futuro, miedo a perder cosas y vienen de pensamientos obsesivos. Y esto lo estoy viendo de manera objetiva. No estoy pensando en suicidarme, ni en no "echar pa' lante". Pero el cinismo me arropa y finalmente pienso en forma de pregunta:
  • ¿Por que no me he muerto ya?
  • ¿Por que sigo viva si soy tan inútil?
Y como pueden ver es como si quisiera suicidarme, ¿verdad? Ahora bien, entiendo que para las personas más sensibles, comprensivas y caritativas lo que les da es un impulso de salir a rescatar a alguien que esté pensando estas cosas, llamar a los paramédicos. Pero, not to worry, tengo muchos recursos para lidiar con estos pensamientos. Estos pensamientos - como cualquier otro pensamiento insidioso - no son reales. No existen, por ende son invisibles y no hay que tomarlos en serio.

Pero, si tengo muchos recursos, ¿por que todavía me agobian? Bueno, como cualquier navegadora curiosa me puse a buscar en el internet y encontré en el website de NPR un programa llamado Invisibilia, dónde Lulu Miller y Alix Spiegel se encargan de investigar esas cosas invisibles que le dan forma al comportamiento humano. Esto parece ser un buen recurso auditivo cuando mis amistades estén durmiendo.

Hubo un episodio en particular que le dió justo al clavo de lo que me estaba ocurriendo y me acordé de un día cuando empecé a buscar ayuda combatiendo estos pensamientos obsesivos que regresan y no se curan hasta que se tome una acción compulsiva. Sin embargo, esto de "tomar acción compulsiva" es solo parte de la misma enfermedad, por que la obsesión y la compulsión con pensamientos, se alimentan de sí mismos. Es como un perro buscándo morderse el rabo dándo vueltas en el mismo sitio sin sentido. Aunque de manera extraña para los que tienen OCD con sus pensamientos todo esto hace sentido. Y se hace dificil no tomarlos enserio por que hay una cadena obsesiva de pensamientos que siguen incrementando por si solos.

La unica solucion es dejarlos que mueran de muerte natural, por eso fue que, escuchar este episodio de The Secret History of Thoughts - cuando finalmente se le diagnostica al sujeto "S" con OCD - fue de un gran alivio para mí y me acordé que no estoy sola. Por cierto, hay una gran parte de nuestra comunidad y sociedad Puertorriqueña que sufre (o disfruta) de esta condición. (Escribí "o disfruta" por que al fin y al cabo hay que vivir con esta condición y no tiene cura, solo el valor terapéutico de un obsesivo ayudando a otro día a día funciona para trabajar con el OCD.) 




Y si estas como yo, que tienes estos miedos paralizantes que no te dejan disfrutar las cosas de la vida, que no permiten que puedas bregar te recomiendo que - además de buscar ayuda profesional - escuches el episodio Fearless de Invisibilia en NPR y tambien las siguientes canciones pueden ayudar. escuches las siguientes canciones:


Y cuando ya hayas sobrepasado esos miedos, no tengas miedo a Anelar...


Canciones: "Hoy Tengo Miedo" por la banda mejicana Fobia y "Anelo" por la banda Los Petardos!

jueves, 8 de enero de 2015

Marejada humana en El Local




Sudor, forcejeo, brincos, bailes frenéticos sin ritmo ni razón sólo porque si, es una buena manera de definir la experiencia de bailar en El Local. Un sitio que sigue siendo el lugar donde muchas bandas se presentan y el 2 de enero en una noche con nubes pasajeras, más de 100 personas se dieron cita para escuchar a Future Punx (de Brooklyn, NY) Dada Berlín, Rebecca Kill, Nosotro y José Daniel.

Para el que no haya ido - y quiera saber cómo se siente el estar allí- hay que decirles que es una experiencia salvaje el llegar al cuarto donde tocan las bandas. Se convierte en un workout definitivo y obligado. Hay que empujar y el no "flaquear" es la mejor opción. Asumía mi posición de bloqueo mientras Pequeña Vera (vocalista de Dada Berlín) estuvo reencarnando a su ídolo Nina Hagen y temblaba sus caderas a lo Iris Chacón al interpretar su repertorio y el público estaba tan pompiao que no pudo negarse el moverse con su coreografía sin sentido.

Pero, más allá de eso, en estos días - cuando vamos a estos shows - es fácil no saber cuál es la atracción principal - si es el jangueo y consumismo de cerveza y bebida (entre otras cosas), la decadencia o el amor a la música solo porque sí. Ya no sabría decir que es lo que importa más si la decadencia o el arte, tal parece que muchas veces bailan juntos. Y si los dos bailan juntos, sudando, forcejeando y amándose - al igual que los clientes frecuentes que apoyan la economía de Santurce yendo a El Local - ¿En algún momento se unen para convertirse en uno?  ¿El arte y la decadencia son pareja? Si es así ¿Desde cuándo? ¿Por qué? Y más importante, ¿Cuánto tiempo durará esta unión bohemia? ¿Será pacífica o conflictiva?

Entretanto estas preguntas corrían por mi cabeza- impulsadas por una dieta de cafeína y cigarrillos - todos allí seguíamos como sardinas en lata, entre más sudor, más forcejeos, brincos y bailes frenéticos. Sin embargo, dentro de todo este sinfín de emociones cruzadas, estuve allí parada en el marco de la puerta escuchando canciones que ahora no recuerdo en su totalidad, pero algo persiste fue salvaje y lo sobrevivimos.


Y mientras pensaba en las lesiones que se pudieron haber hecho estos chicos, las botellas tiradas en el piso, los baches de agua que posiblemente estaban cerca de algún receptor eléctrico y lo apiñados que estuvieron los allí presentes, se me hizo más que evidente que mi única razón por estar allí fue por ver estos intérpretes. Para escuchar de cerca, para sentir su música, verlos sudar gritar, demostrarnos de la mejor manera en que pueden su talento, su destino y su humanidad. Y además me di el break de practicar el famoso "Para que no me cuenten..." y evitar lamentar el no haber ido.

A continuación pueden escuchar algunos tracks de lo que Future Punx y Dada Berlin tocaron esa noche.